«El dolor de una traición»

Escrito el 05/01/2015 - 10:57am Por Lucero Ayala García

el dolor de una traición

Uno de los golpes más duros que puede recibir el ser humano es el de la infidelidad.

Alguien te falló? Alguien defraudó tu confianza? Alguien tuvo en poco tu amistad? Alguien te dio la espalda cuando más lo necesitabas? Alguien habló a tus espaldas y dañó tu integridad? Alguien te falló a las promesas de fidelidad y amor?

Jesús entiende perfecto como te sientes, ¡Él lo experimentó! Él sabe lo que significa que alguien te traicione, que alguien no sea capaz de estar contigo cuando más le necesitas.

Uno de sus mejores amigos le dio la espalda y lo entregó a cambio de unas monedas de plata. Sus cercanos a quienes les pidió velaran y oraran (sus discípulos, a quienes consideraba “amigos”) y antes les había manifestado que estaba triste, no fueron capaces de permanecer despiertos con Él. Incluso después de que le prendieron, sus discípulos le dejaron y huyeron.

¿Puedes imaginarlo? Hoy te invito a que si estás pasando por una situación de dolor en tu corazón por causa de una traición ó infidelidad, pienses en Jesús, en todo ese dolor que Él mismo sufrió, también lo hizo por tí. No estás solo en esto, Dios está contigo y está siempre dispuesto a consolarte.

Te invito a que apliques el poder de la sangre que brotó de la cabeza de Jesús en el Getsemaní, sobre tu vida, sobre ese dolor que te causaron. Pídele a Dios que sane cualquier herida de tu corazón y perdona a aquellos que quisieron hacerte daño. Dios quiere cerrar toda herida de tu corazón y puede cambiar toda la amargura que quizás por mucho tiempo ha estado en tu vida.

ORACIÓN: Señor Jesús, tu conoces mejor que nadie mi corazón. Tu sufriste en carne propia el dolor de la traición, por eso es que hoy te pido de todo corazón que tu me ayudes en esta experiencia que estoy atravesando, mi alma está triste, me decepcionaron terriblemente, pero hoy quiero refugiarme en ti, en tu dulce amor. Hoy aplico la sangre de Jesús que brotó de su cabeza sobre mi vida, sana y  venda mis heridas, cierra toda herida de mi corazón. Yo perdono a quien me lastimó, a quien me hizo daño. Ayudame a experimentar nuevamente alegría y continuar mi vida sin  resentimiento ni amargura. En el nombre de Jesús, amén.

Acerca del autor
Lucero Ayala García

Discípula de Jesús. Ministro de Alabanza. Conductora de “Mensaje Especial” en MDJ radio. Creadora de “Solteros-Esperando En La Promesa” Me gusta escribir todo tipo de reflexión. Creo que cada cosa o circunstancia en nuestra vida tiene una enseñanza así que me gusta profundizar en cada una de ellas y compartirla con otros. Aprovecho al máximo el uso de las redes sociales pues utilizada correctamente es una herramienta poderosa para poder evangelizar e impactar y bendecir a otros.