¿Está mal un poco de porno?

Escrito el 18/05/2015 - 3:19pm Por David Mejía

porno Era una tarde de Diciembre, mi amigo y yo acostumbrábamos reunirnos después de la escuela, él era un poco mayor que yo, por lo que creí que lo que hacía era correcto. Recuerdo ese instante que marco mi vida para siempre, él me invito a pasar a su habitación, y me mostro un video porno, que se penetraría en mi mente para siempre, ese fue el primero que vi, de muchos.

Ese momento se encendió y se despertó en mi algo que nunca había sentido, la sangre fluyo más rápido que lo normal, y mi corazón se aceleró. Me pregunte en ese momento, no está mal un poco de porno, pero no sabía que estaba a punto de comenzar el viaje, que duraría por años, por la calle llamada PORNOGRAFIA.

Primeros pasos.

Recuerdo siempre buscar la manera de quedarme a solas con mi amigo, para seguir viendo las bellas mujeres rubias que me sonreían en todo momento. Siempre había lugar y tiempo para un video más. Era bien adrenalínico sentarse en aquel escritorio y comenzar a deleitar mis ojos.

En los días en lo que no podía ver pornografía, buscaba en los canales clasificados como R en la televisión por cable, a altas horas de la noche, buscando algo que pudiera satisfacer mis ansiedades. Y así, crecía mi adicción, me hundía cada día más y más, sin darme cuenta que mi corazón se lastimaba.

¿Y ahora qué?

Pasaron los años, y cada vez que se acercaba un año nuevo o la fecha de mi cumpleaños, me prometía dejar esta adicción, tenía la mejor de las intenciones, pero solo hasta allí, porque 24 horas después, estaba nuevamente sumergido en pornografía. Ya no podía vivir sin ella. Se había convertido en el postre de mis comidas, simplemente ya no podía faltar.

Te puedo narrar mil y una anécdotas de triunfos y derrotas, de promesas incumplidas, y de decepciones acumuladas, pero mi intención es contarte los pasos que seguí para poder abandonar el barco del porno.

¡Decidir dejarla!

Suena trivial y monótono, pero si, debe haber en tu corazón una voluntad por querer dejar esta adicción, no como las otras veces, no solo como para calmar tu consciencia. Estoy hablando de una decisión firme en tu mente y corazón de no volver a consumir basura virtual. Muchas veces son nuestras decisiones las que nos han llevado a sucumbir una y otra vez, y deben ser nuestras decisiones las que nos ayuden a salir de ese lugar de oscuridad y soledad en el que estamos.

¡Necesitas a un GIGANTE!

Definitivamente nuestras fuerzas son limitadas, nuestras fuerzas se agotan. Es por ello que te invito a afirmar tu relación con DIOS, tal vez te preguntes, ¿qué tiene que ver Dios con la pornografía?, ¡mi respuesta es que mucho! Desde la fundación del mundo, fuimos heredados con una naturaleza pecaminosa, que nos inclina a lo malo y a lo torcido, es por ello, que sin Dios en la ecuación de Libertad es difícil conseguirla completamente. Tienes que notar que nuestra voluntad y fuerzas han sido vencidas fácilmente, has notado que por más métodos o formas de salir de la pornografía que hayas buscado, hasta el momento ninguno ha funcionado.

Es por ello, que la mayor urgencia de una persona adicta a la pornografía es restaurar su relación con Dios.

Camino a la pureza

Okey, tienes unan firme decisión de dejar atrás la pornografía, has restaurado tu relación con Dios, y ¿ahora, qué?

La respuesta es, ENTRENA TODOS LOS DIAS, Si, entrena todos los días, evalúa cada pensamiento sexual que quiera instalarse en tu cerebro. Pasa por un filtro cada chiste de doble sentido sexual que te digan, piensa bien antes de sentarte en tu sofá a ver televisión, y aquí viene lo más difícil, ten muchísimo cuidado con el internet, tanto con el ordenador, como con tu celular. Gracias a Dios hoy en día existen muchos sitios web que ofrecen bloqueadores de páginas pornográficas, (te recomiendo que busques uno bueno), si es posible reducir el ancho de banda de tu casa o reducir los megas del internet de tu celular, es tiempo de hacerlo, créeme, esto te salvara la vida.

Todos los días será una batalla, quizás falles, quizás vuelvas a tropezar, pero tienes que recordar que tienes un plan de acción, y un plan de batalla. Lo más maravilloso de Dios, es que es un Dios de oportunidades y está muy interesado en ayudarnos. Dentro de la Biblia existen dos versículos que te recomiendo, están en 2 de Corintios 10:4-5,

“Nuestras armas no son las humanas, pero tienen la fuerza de Dios para destruir fortalezas: todos esos argumentos y esa soberbia que se oponen al conocimiento de Dios. Todo pensamiento tendrá que rendirse a nosotros y someterse a Cristo”

Es un ejercicio muy práctico que te ayudara en esta batalla. Y es que cada pensamiento sexual que pueda venir a tu mente, puede ser corregido a tiempo, antes que se convierta en una acción que puedas lamentar. Y es que en el nombre de JESUS hay poder, poder de libertad y poder para restaurar tus pensamientos.

Levantemos la voz en contra de las adicciones sexuales. La pornografía no respeta estatus social, religión, edad ni sexo, todos estamos expuestos a ser víctimas de ella.

Acerca del autor
David Mejía

Líder de jóvenes, emprendedor y comunicador hondureño, enfocado en restaurar vidas que han sido atrapadas por las redes de la pornografía, exponiendo a través de las redes sociales cuales son las consecuencias que trae su consumo. Creador de «No más adicciones» el cual ha ayudado a miles de jóvenes, con consejos prácticos, a la luz de la Palabra de Dios, motivándolos a seguir peleando la batalla por su pureza sexual. Bloguero de Onda Exclusiva en la sección de «relaciones» y «vida cristiana».