Habla bien

Escrito el 10/09/2013 - 11:39pm Por Diego Carrasco

 

gente hablando 2

<<La vida y la muerte están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos>>.

<<El mismo Dios que me libró de las garras del oso y del león, él también me librará de la mano de este filisteo>>. Estas palabras fueron soltadas por el rey David, cuando se encontró frente a frente con Goliat.

En todo tiempo, David habló en términos de victoria, de fe, de esperanza. Ahora bien, en muchísimas ocasiones no medimos la importancia de nuestras palabras, y al abrir nuestra boca solo encontramos negatividad, pesimismo, fracaso, etc.

No siempre son palabras de fe, de esperanza y de victoria. En muchas ocasiones, de nuestros labios proceden palabras infectadas de desánimo, de incredulidad, palabras de derrota, y eso es lo que terminamos recibiendo finalmente!

No hemos entendido la importancia de medir lo que sale de nuestros labios, y vivimos cargando las consecuencias de lo que decimos. David sabía muy bien que lo que él confesara con sus labios, sería lo que recibiría, y eligió hablar bien!

Lo que tú y yo declaremos, eso nos sucederá, no nos lamentemos luego. Ahora bien, como podemos hacer para mejorar nuestra manera de hablar? Y la respuesta es que necesitamos conocer la Palabra de Dios, y en la medida en que tú y yo conozcamos más lo que Dios dice, entonces nuestro lenguaje será un lenguaje de fe, de esperanza, de bendición, etc. Porque eso es lo que Dios habla en su Palabra.

Tenemos que aprender a declarar las verdades de Dios frente a las distintas situaciones que nos toca enfrentar. El problema es que cuando tú y yo no conocemos las verdades de Dios estamos desarmados!

Piensa conmigo un momento. Si Dios dice que todo lo puedes en él, entonces debes creerlo, confesarlo y vivir en esa verdad; si Dios dice que nada es imposible al que cree, entonces debes tomar esa verdad y hacerla tuya.

Tú puedes soñar toda la vida con algo, pero si tu boca no acompaña ese sueño, déjame decirte que estás desperdiciando tu vida. Recuerda esto: <<De la abundancia del corazón, habla la boca>>. Un gran secreto: cuida lo que entra en tu corazón, porque de acuerdo a lo que haya en él, es lo que saldrá de tus labios. Eres lo que consumes. Habla bien! Que tengas un día bendecido.

 

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.