Hombres Íntegros y Leales

Escrito el 23/10/2018 - 4:04pm Por Diego Carrasco

LEALTAD-

Para empezar, veamos dos definiciones. 1) ÍNTEGRO: “Que posee entereza moral”/ “Entereza moral, Probidad, Inculpabilidad, Honorabilidad”. 2) LEAL: “Que se comporta con Lealtad o Fidelidad, sin engañar ni traicionar”.

La Lealtad es un principio que básicamente consiste en nunca darle la espalda a determinada persona o grupo social que están unidos por lazos de amistad o por alguna relación social, es decir, el cumplimiento de honor y gratitud. Piensa por unos instantes a quienes consideras que debes permanecer siendo leal…

Hoy, quiero hablarte de un hombre del que se habla muy poco en la Biblia, en comparación con otros, pero que fue un destacado por su lealtad e integridad para con su líder. Miremos unos momentos la vida de Urías…

El libro de 2º Samuel capítulo 23.39, nos habla brevemente de este hombre, podemos ubicarlo también como uno de los valientes de David. Había arriesgado en innumerables oportunidades su vida por un rey que finalmente, terminaría siendo quien lo traicione.

David, el rey, había accedido al trono por expresa voluntad de Dios, claro que sí, pero sostenido y respaldado por varios hombres, entre ellos, Urías. Hombre leal, incapaz de no jugarse por su líder, incapaz de no atender y responder al más mínimo de los deseos de su rey, incapaz de abandonarlo y dejarlo solo, ¡cuántos hombres así se necesitan hoy en nuestra sociedad! ¡Cuántos hombres así se necesitan en las familias! ¡Cuántos hombres así se necesitan en las iglesias hoy!

Mi amigo, tienes que saber, reconocer y honrar a quienes te acompañaron para que puedas llegar adonde Dios ha decidido llevarte. Nunca llegas solo, siempre es porque alguien creyó en ti, te acompañó, te respaldó y permaneció leal a ti, aún cuando eras un Don “Nadie”. A esas personas, fieles, leales, íntegras, debes darles el primer lugar el día de tu coronación, ¡no los olvides!

Lamentablemente, David se olvidó de la fidelidad de Urías, y terminó traicionando a quien muchísimas veces dio la cara por él, y es que cuando tenemos algún tipo de poder en nuestras manos, por muy pequeño que sea, demostramos realmente quiénes somos y de lo que somos capaces.

La pasión descontrolada y alocada de David fue casi tan grande como su ego al ver a una mujer hermosa y considerarla suya, a pesar de que era la esposa de uno de sus mejores amigos, la mujer de alguien que estaba arriesgando su vida por él en esos momentos. Sí, la esposa de Urías.

Urías, un hombre que fue capaz de renunciar a todo, incluso a su propia familia, con tal de servir a su rey. David agradeció a Urías su lealtad en muchas ocasiones, pero que ese día decidió dejarse “dominar” por sus impulsos, vomitando esa misma fidelidad, porque quiso llenar su vida de veneno puro: esa maldita crueldad que nos hace querer satisfacer cualquier deseo a costa del sufrimiento de otros.

David elaboró todo un plan, paso a paso, para satisfacer un capricho, porque eso fue Betsabé para él, tan solo un capricho. Y no solo tuvo relaciones sexuales con ella, sino que además, tramó lo que vendría luego para esconder lo sucedido. Recuerda esto. Cuando no confiesas el pecado cometido, es probable que necesites pecar nuevamente para poder seguir ocultando lo que está sucediendo…

David primero vio, dio rienda suelta a su lujuria, luego consumó el acto sexual con Betsabé, y finalmente, mata al marido para cerrar una etapa oscura de su vida.

En un mundo en el que la lealtad no vale nada para muchos, Urías la derrochó a precio de su propia vida. Fue leal a Dios, leal a sus compañeros de batalla, leal a su rey, leal a su esposa, leal a sí mismo…

¡Cuánto para aprender de este hombre leal e íntegro! Cuídate de los hombres desleales, que se acercan a ti solo por lo que tienes y no les importa en lo más mínimo quien eres, pero también cuídate de transformarte en alguien desleal con quienes te han cuidado y acompañado en momentos importantes de tu vida.

Desgraciadamente muchas veces “matamos” a nuestros amigos más leales cuando no están de acuerdo con nosotros, cuando nos dicen algo que no queremos oír, o simplemente nos estorban para alcanzar nuestros fines. Cuando nos encaprichamos con algo, queremos conseguirlo caiga quien caiga, y al final, quienes terminamos cayendo somos nosotros.

Creo que no está de más abrir un pequeño paréntesis: A veces tenemos “algo” que a otro le gusta, y eso puede llegar a ser terrible: Los celos y la envidia suelen ser los peores enemigos de la amistad. No es nada difícil llorar con los que lloran, ni estar al lado de la persona que sufre; pero parece complicado que aprendamos a alegrarnos con los que triunfan y admirar a aquellos que consiguen sus sueños.

Dos cosas importantes para tener en cuenta. 1) la LEALTAD es una relación de reciprocidad donde especialmente la confianza juega un papel importante. Ten cuidado con aquellas personas que no “te devuelven” lo que tú les brindas en la relación, pueden terminar transformándose en desleales. 2) La Lealtad asegura relaciones DURADERAS. Cuando las personas involucradas en la relación manifiestan lealtad e integridad, pueden estar seguros que ese vinculo perdurará por mucho tiempo, independientemente de lo venga.

Sé leal, sé integro, y serás de inspiración para muchos. Se buscan Hombres y Mujeres leales, porque se necesitan con suma urgencia. Te bendigo…!

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, Acompañante Terapéutico, Profesor de Música y Defensor de la Vida. Casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.