La navidad está por llegar

Escrito el 12/12/2017 - 11:57am Por Carlos Hernández Zamora

El  mes de diciembre está lleno de muchas actividades sociales. Es común en estos días la excesiva publicidad en los medios de comunicación tratando de motivar el consumo ilimitado de productos  que  son ofrecidos a precios especiales según la temporada. En los hogares se limpia y ordena cada cosa con el objeto de presentar una casa aseada y en orden. La visita de amigos y familiares es muy común. El espíritu navideño se enciende con la iluminación de conexiones de navidad que adornan el árbol tradicional.

Los niños viven en el mundo de la ilusión, la alegría y el deseo de obtener el regalo favorito. En la cocina, se buscan en el recetario secreto las mejores comidas con ingredientes tradicionales, el padre revisa el presupuesto pues sabe que tendrá que utilizar su fondo de emergencia para llevar de paseo a su familia. Sin embargo todo este preámbulo, tiene un simbolismo distinto al que comprende la significación de la navidad.   Los abuelos relatan interesantes historias de como se celebraba este suceso en sus generaciones.

Hace ya mucho tiempo ( no se menciona diciembre en la Biblia) nació un niño dotado de capacidades especiales no comunes a los demás niños, su nacimiento estaba profetizado, la ciudad, el lugar y todos los acontecimientos ajustados de tal manera que se cumplieran de acuerdo al plan de Dios.

En aquella época, el escenario era distinto, un censo exigido por el imperio romano y la visita de unos sabios que fueron guiados por una estrella, sirvieron como punto de enlace entre pastores y personas humildes que fueron testigos del nacimiento de un salvador, de un admirable consejero, redentor, cordero sin mancha que precisamente tenía como designio la muerte para redimir las almas perdidas y así ganarlas para Cristo.

Todo este encadenamiento de sucesos llevó a un corolario de salvación para la humanidad perdida. El amor de Dios se desbordó y planificó un medio para proveer la paz al pecador.

La navidad debe ser una época de reflexión espiritual, donde podemos analizar como nuestro comportamiento se ha alejado del modelo que Dios ofrece, del modelo que se establece en sus leyes y preceptos. Lejos del consumo del licor y de los placeres mundanales, el objetivo de la  navidad es que en cada corazón exista un lugar para Jesús. Tan solo quiere nacer en el pesebre de tu existir y cambiar tu vida. Descubre a Jesucristo en esta navidad, y si ya lo conoces, practica el acercamiento evangelístico para ofrecer la palabra divina, tener una comunión y como buen samaritano, compartir provisiones para  los necesitados.

Como iglesia estamos saturados de estar encerrados en las cuatro paredes, celebrando fechas especiales con  programas ajustados a la conveniencia de horarios y situaciones referentes. Debemos salir de las cuatro paredes y manifestar el amor de Dios para aquellos que no lo conocen. Si tenemos compasión por las almas no desperdiciemos las oportunidades y empecemos a construir puentes mediante la proyección social, el acercamiento personal y el mantenimiento de un buen testimonio que tendrá un impacto positivo en los no convertidos.

Jesucristo está esperando para nacer en tu corazón. Déjalo nacer en tu vida y verás como en una nueva criatura te convertirás.

¡Qué pases una feliz navidad! !Bendiciones!

Acerca del autor
Carlos Hernández Zamora

Educador de generaciones, orientado al estudio de la literatura y lenguas extranjeras. Me agrada escribir cuentos y ensayos. Creo en las capacidades de las personas para salir adelante. Analítico en las problemáticas sociales. Constante en el estudio, pues sé que un pueblo educado es un ente libre de la ignorancia. Aficionado a la tecnología, lector activo y participativo de la Biblia. Bloguero de Onda Exclusiva en la sección de «vida cristiana» y «acción social».