Las malas compañías

Escrito el 09/11/2017 - 2:30pm Por Carlos Hernández Zamora

La lectura del Salmo 1, presenta una serie de situaciones que contextualizan el comportamiento de un joven cristiano, que tiene que estar en el mundo pero que mantiene sus principios y convicciones. No andar en consejo de malos, no ponerse al nivel de las malas influencias, ni siquiera imitar su forma de comportarse. El reto no es tan fácil como parece, pues como joven estás en constante tentación y estás en la mira de  muchos grupos que observan en ti un prospecto para ejecutar sus malas acciones.

Hoy en día, debido a la gran influencia negativa de los antivalores,  la juventud se ha apartado fácilmente de los modelos que sus padres les inculcan. El  libertinaje es una de las causas que ha motivado a muchos jóvenes a forjar su vida desde  una visión hedónica. Vivir sin ningún tipo de sistemas de gobierno familiar y experimentar una independencia precoz, es una de las variables más comunes que se encuentran en la sociedad.

Tu misión en este mundo, es el de ser un modelo, un ejemplo que motive y sirva de guía para otros muchachos que se encuentran perdidos del buen camino. Timoteo era un joven que desde pequeño fue educado con los buenos principios, sin embargo, le faltaba la prueba de fuego, la evaluación de cada uno de sus principios espirituales y seculares para afianzar la fe. Su reto no era sencillo, ser ejemplo en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. I Timoteo 4:12.

El ser un mal ejemplo en una sociedad, donde la presión de grupo para identificarse con la colectividad, siguiendo un patrón de conducta desajustado de los buenos consejos, es fácil, te aplauden cuando haces lo malo, y te hacen bulling cuando haces lo bueno. Sin embargo, de ti depende ser una persona diferente y luchar por los buenos principios. « No se dejen engañar: Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.» I Corintios 15:33.

El temor a no ser aceptado en algún grupo social, es una estigmatización muy fuerte. Como joven tratas de buscar los grupos que encajan con tu forma de ser y te sientes identificado con la forma de comportarse de esas personas. Si miras en ellos un accionar positivo, orientado a las buenas costumbres, no tendrás problemas en adaptarte.

Si eres de los que se ha alejado del camino, y te sientes frustrado, porque tus padres no te comprendes, debido precisamente al déficit de atención que en estos días carece la familia, y manifiestas un comportamiento totalmente rebelde, que dejas con la palabra en la boca a tus padres, o te encierras en tu cuarto con el equipo de sonido a todo volumen, y haces de tu celular tu mejor amigo. Recuerda que en esos momentos te conviertas en una persona vulnerable, donde se te presentan pensamientos orientados a la rebelión y por lo tanto, te sientes motivado a desafiar a tus padres. Debes hacer un alto en ese momento, y dejar que el poder de Jesús cambie tu vida. No será un cambio rápido, pero si, un proceso de restauración que tendrá un buen fin.

No tienes que alimentar tu baja autoestima, ni dar rienda suelta a todas las invitaciones en las cuales te retan a ser como la colectividad. Eres una persona muy especial con la exclusividad de habilidades y capacidades que Dios ha puesto en ti. Lucha porque eres capaz de cambiar un mundo lleno de violencia y muerte. Tu pensamiento positivo es muy importante. No te dejes arrastras por los malos consejos. 

Nunca es tarde para volver al buen camino. Dios te ama. Eres un triunfador. La decisión está en ti.

 

Acerca del autor
Carlos Hernández Zamora

Educador de generaciones, orientado al estudio de la literatura y lenguas extranjeras. Me agrada escribir cuentos y ensayos. Creo en las capacidades de las personas para salir adelante. Analítico en las problemáticas sociales. Constante en el estudio, pues sé que un pueblo educado es un ente libre de la ignorancia. Aficionado a la tecnología, lector activo y participativo de la Biblia. Bloguero de Onda Exclusiva en la sección de «vida cristiana» y «acción social».