Lejos de Jesús

Escrito el 18/09/2017 - 9:37pm Por Carlos Hernández Zamora

 

¿Qué nos separa de Dios? ¿Cómo nos fuimos alejando de Jesús?

La vida cristiana no es de color de rosas. Los momentos de bonanza son  la prueba para acordarnos de Dios o para olvidarnos. Muchas veces estamos en una iglesia pero estamos lejos de ser cristianos. Nuestro proceder no coincide con lo que debemos ser.

Dios quiere que seamos luminares en el mundo, pero nos preocupamos por ser luminarios en otras áreas.¡ Cuantas cosan no están separando de Dios! Esaú fue criticado duramente por vender su primogenitura. Cometió un grave error pues perdió todas las bendiciones de Dios. Al igual que él, nosotros estamos vendiendo esa primogenitura por cosas efímeras que no tienen importancia Placeres del mundo, el afán de hacerse rico, y vivir una vida llena de religión y no de devoción.

 Sabemos mucho de la Biblia, pero el conocimiento nos esclaviza y creo que muchas veces nos preocupamos por la vida espiritual de los demás que por la nuestra propia.

Pedro fue un hombre que anduvo con Jesús, En muchos pasajes de la Biblia se enfatiza esta declaración: Marcos 14:29:«Aunque todos te abandonen, yo no —declaró Pedro. La respuesta egocéntrica es la misma. Creemos en nuestros propios méritos y esfuerzos que desechamos el poder redimido de Dios. Me gusta recordar  nuestras raíces, de donde somos, de dónde venimos, eso nos ayuda a sincerarnos.

 Como cristianos en un mundo diferente, las personas  no están leyendo el evangelio en base a San Mateo, Lucas o Juan, están leyendo la palabra según nuestra forma de vivir. La pregunta ¿Estamos cerca o lejos de Jesús? Cuando el Señor venga hallara fe en la tierra?

Las interrogantes nos ponen a pensar sobre un análisis e inventario de nuestros recursos espirituales. Nivel de oración, ayuno, estudio bíblico, evangelismo. ¿Como esta nuestra vida delante de Dios?

¿Con que semilla nos comparamos como dice la parábola del Sembrador? No me gustaría ser una semilla infértil, sino la de la buena tierra, porque el objetivo es dar mucho fruto. Estamos programados para ganar almas. Proverbios 11:30:«El que gana almas es sabio». ¿Qué estamos haciendo para acercarnos a Jesús? ¿Estamos viviendo una vida vacía, con apariencia de religiosos  o en realidad estamos en el redil?

 Pienso que en la actualidad el amor de muchos se ha enfriado. No estamos siendo embajadores del Señor Jesucristo,  con facilidad nos desviamos de la ruta de salvación. Dios nos exhorta a que si estamos perdidos, busquemos las veredas antiguas y preguntemos por el verdadero camino que nos lleva hacia la meta exacta.

¿Sabes? Todos pasamos por esos momentos de crisis espiritual, el subdesarrollo  se debe precisamente a nuestra falta de atención a las cosas que hemos oído. En Hebreos se nos da una exhortación a no olvidar de la salvación, porque es algo muy importante para nuestras vidas.- Hebreos 2:1,3:«Por eso es necesario que prestemos más atención a lo que hemos oído, no sea que perdamos el rumbo. ¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?»

Dios desea que estemos atentos y que nos preocupemos por nuestra condición espiritual. David lo menciona en  Salmos 139:23-24:«Escudriñame, oh Dios y conoce mi corazón, pruébame y conoce mis inquietudes y ve si hay en mi camino malo y guíame en el camino eterno» Mantenerse cerca de Jesús es una actividad coherente con el compromiso que aceptamos al declararnos seguidores de un Dios Todopoderoso. Estamos propensos a fallarle, pero lo más importante de todo es que el plan divino provee los medios para restaurarnos. La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado. El quiere que confesemos esos pecados que le ofenden, que cambiemos nuestros pensamientos y nos concentremos en agradarle. «El principio de la sabiduría es el temor a Dios». Proverbios 1:7

Posiblemente, todos estamos en ese nivel y hemos perdido el interés por la salvación. El orgullo, la desidia y la autoconfianza nos han atrapado a tal punto que poco a poco estamos sacando a Dios de nuestras vidas. -Zacarías 1:03: «Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes»

No sé a cuantos kilómetros te sientes lejos de Jesús. Pero hay señales que marcan la condición espiritual, por ejemplo la pérdida del primer amor. Tu forma de hablar, el desinterés y el conformismo. El análisis de la pérdida del primer amor es una prueba que no falla.

Dios desea que hagamos frutos dignos de arrepentimiento, pues somos piezas necesarias para ser usados en la propagación de su palabra. Lo importante es sincerarse delante de Cristo y aceptar su perdón para volver a empezar.

No te desanimes. Dios te espera.

 

Acerca del autor
Carlos Hernández Zamora

Educador de generaciones, orientado al estudio de la literatura y lenguas extranjeras. Me agrada escribir cuentos y ensayos. Creo en las capacidades de las personas para salir adelante. Analítico en las problemáticas sociales. Constante en el estudio, pues sé que un pueblo educado es un ente libre de la ignorancia. Aficionado a la tecnología, lector activo y participativo de la Biblia. Bloguero de Onda Exclusiva en la sección de «vida cristiana» y «acción social».