«¿Lo que yo quiero? ¿Lo que otros quieren? o ¿Lo que Dios quiere?»

Escrito el 05/09/2013 - 9:28am Por Lucero Ayala García

Lo que Dios quiere

Muchos de nosotros a lo largo de nuestra vida tenemos ciertas expectativas, deseos, anhelos albergados muy dentro de nosotros mismos, que quisiéramos ver realizados algún día. Pero sucede que conforme va pasando el tiempo algunos de esos deseos se pueden ir quedando en el olvido, pero también sin darnos cuenta podemos en determinado momento empezar a vivir en los deseos y expectativas de alguien más. Y pronto ese anhelo de los demás por buscar tu bien y animarte a realizar cosas que en ese momento tu no deseas, se puede convertir en algo tan fuerte que hasta puede llegar a robarte la paz y el gozo.

Buscamos tal vez ser mejores en algo pero ¿cuántas de las veces caemos en el error de hacer las cosas solo porque otros lo están esperando de nosotros? Y cuando hacemos las cosas con esa motivación sucede que terminamos frustrados, agotados, quedamos sin fuerzas, hasta podemos perder el rumbo hacia lo que son verdaderamente esos sueños que vienen del corazón de Dios.

Creo que a Dios le encantan los sueños y son parte de Su lenguaje para con el hombre. A muchas personas que él mismo quería usar les hablaba a través de sueños, así lo relata la Biblia.

Y ¿sabes algo? cierto día Dios ¡también tuvo un sueño! Soñó con un ser muy especial, alguien con quién entablar una relación de amor y amistad. Y estoy segura que lo creó teniendo un plan maravilloso desde antes de la fundación del mundo para él. Este hombre fue Adán. Y lo somos también todos nosotros.

Dios nos dice en su Palabra: <<Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis>> (Jeremías 29:11)

Dios ha soñado

Hoy tu debes saber que naciste con un propósito maravilloso, que Dios ha planeado lo mejor para ti y desea ayudarte a que tu puedas alcanzar una vida plena en todas las áreas de tu vida.

Hoy te invito a que te hagas estas preguntas: ¿Soy feliz con lo que estoy haciendo?! ¿Esto es lo que en realidad Dios desea que yo haga?!

Si la respuesta a estas preguntas es no; probablemente estés sintiendo dentro de ti cierta insatisfacción, como una especie de vacío.

Tal vez no sientes ese gozo pleno, esa libertad para hacer las cosas que Dios pone en tu corazón hacer.
Debes aprender a ligar tus sueños a los sueños que Dios tiene sobre ti.
Cuando lo hacemos así entonces no sentiremos nunca ningún tipo de frustración, no viviremos nunca la desdicha de experimentar que tomamos la decisión equivocada, ni nos sentiremos fracasados tampoco.

Y es que la verdad… reflexiona y te darás cuenta que muchas de las veces hacemos las cosas porque los demás las hacen, o solo porque otros nos presionaron para hacerlo y en realidad no estábamos seguros de dar ese paso o no era lo que queríamos hacer realmente. Y en ocasiones terminamos sintiéndonos terriblemente mal…!

Yo siempre he dicho esto: <<La vida nos sería tan relajada y feliz si nos detuviéramos a pensar y hacer solo lo que Dios quiere que hagamos>>

Entonces ¿que eliges tú? ¿lo que los demás quieren? o ¿decides aprender a ligar tus sueños a los sueños que Dios ya tiene para ti?!

No es fácil porque en ocasiones se tiene que renunciar a sueños que tu sabes muy en el fondo nunca darán ningún fruto; pues van en contra de la voluntad de Dios. Pero si te dispones, Dios puede darte nuevos sueños y sueños que encajen perfecto a su voluntad. Dios te dará todo lo que necesites, incluso te abrirá aquellas puertas que hacen falta para que puedas lograr hacer todo aquello para lo cual fuiste creado y experimentarás ese gozo pleno al saber que por fin estás haciendo lo que verdaderamente es la voluntad de Dios en tu vida y eso te llevará a ser inmensamente feliz.

Acerca del autor
Lucero Ayala García

Discípula de Jesús. Ministro de Alabanza. Conductora de "Mensaje Especial" en MDJ radio. Creadora de "Solteros-Esperando En La Promesa" Me gusta escribir todo tipo de reflexión. Creo que cada cosa o circunstancia en nuestra vida tiene una enseñanza así que me gusta profundizar en cada una de ellas y compartirla con otros. Aprovecho al máximo el uso de las redes sociales pues utilizada correctamente es una herramienta poderosa para poder evangelizar e impactar y bendecir a otros.