Los desahuciados

Escrito el 08/07/2014 - 11:42am Por Diego Carrasco

DESAHUCIADOS

“Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como 400 hombres”. (1º Samuel 22.2)

¿Estarías dispuesto a liderar a personas que sabes no tienen nada para darte? ¡Qué tarea difícil, verdad!

Personas sin carácter, sin sueños, sin un peso, sin reputación,… ¡sin esperanza! Sin embargo, esa gente se pegó a David en un momento determinado de sus vidas, esperando quién sabe qué del rey.

Eran personas que estaban desahuciadas. ¿Qué significa ser desahuciado? Significa que a una persona se le ha quitado o ha perdido toda posibilidad de alcanzar lo que desea. Si la persona está enferma, el médico dirá que la enfermedad es incurable; si lo que tiene son problemas económicos entonces habrá voces que dirán que esa situación es imposible de cambiarla; si su sueño es encontrar a su pareja alguien le dirá que debido a su carácter, jamás podrá lograr ese objetivo, etc

Son hombres y mujeres, anónimos muchos de ellos, nadie los registra, son simple y sencillamente los desahuciados.

El mundo está lleno de desahuciados, los verás en las esquinas de tu barrio y de tu ciudad, los verás en el sitio en que te mueves a diario, y también los encontrarás en tu iglesia.

Pero lo que quiero compartirte en esta oportunidad tiene que ver con las actitudes de un líder conforme al corazón de Dios. Si tú quieres ser uno de ellos, presta atención.

1) El desahuciado no necesita que se lo juzgue o culpe. La grandeza de un líder se muestra cuando puede pasar por alto las bajezas de otros. Observa lo siguiente. David, el rey, el Ungido de Dios, el hombre conforme al corazón y tantos otros títulos que podemos otorgarle a este hombre, quedaron a un lado cuando vió la condición en que se encontraban esos hombres.

Cuando el líder no juzga, cuando no culpa, cuando busca devolver la dignidad de aquel que ha caído, entonces estamos en presencia de alguien que logrará sacar lo mejor de quienes lo rodean.

¿Cuánta gente lastimada transita por este mundo habiendo sido desahuciada por algún referente que debió pasar por alto sus errores? Muchísima…lamentablemente!

2) El desahuciado necesita y busca contención. Estos 400 hombres iban y venían de un lugar a otro, sin saber en realidad que buscaban. Pero la situación de ellos comenzó a cambiar cuando se encontraron con David. Evidentemente pudieron ver en él algo que hasta ese momento no habían encontrado en otro hombre. David los contuvo, los guió, y pudo establecer con ellos una relación profunda, mientras a su vez los guiaba a relacionarse con Dios.

La tarea del líder incluye estas cosas: contener y guiar, pero fundamentalmente, el guiar al desahuciado hacia Dios, porque es allí donde podrá encontrar el verdadero propósito para su vida.

Es allí donde encontrará el amor de Dios, donde podrá descubrir lo valioso de su vida, y sobre todo, podrá encontrar descanso para su alma afligida.

3) El desahuciado necesita de un líder que lo ayude a cambiar su visión del futuro. Estos hombres estaban condenados a morir en esa misma situación en la que se encontraban, no concebían en sus mentes la posibilidad de un futuro mejor. Sin embargo, la tarea de un líder es cambiar o mejorar la perspectiva del futuro de quienes lo rodean.

Estos hombres, sin fe y sin esperanza, con sueños perdidos, sin ánimo de proyectarse en la vida, de repente se encuentran con un hombre que, mediante la contención, la paciencia, el no juicio, una relación personal sin rótulos o títulos de por medio, el amor, y otros condimentos más, logra cambiarles la visión que tenían de sí mismos, convirtiéndoles en guerreros, hombres valientes y esforzados.

Pregunto. ¿Sientes que alguien te desahució? ¿Vives hoy de acuerdo a estas características de los desahuciados? Necesitas urgente a alguien que pueda conducirte por un camino diferente al que crees estar condenado.

David nos muestra la imagen de nuestro Amado Jesús, quien pasó por alto nuestras bajezas, nos amó en lugar de culparnos y condenarnos, nos condujo a un nuevo estilo de vida a través de permitirnos relacionarnos con él.

Cuando Jesús llega a nuestras vidas, cambia nuestra visión distorsionada y equivocada de la vida para darnos su perspectiva. Solo Jesús puede hacer que nuestra alma afligida encuentre descanso a sus pies, ¡solo Jesús puede hacerlo!

Por eso mi querido amigo, si te sientes afligido, si crees que las cosas no han de cambiar en tu vida, en tu trabajo o profesión, si crees que tu estado de salud ha de continuar así solo porque alguien con un diploma académico te lo dijo, si piensas que tus sueños se han ido para nunca más volver, déjame decirte que debes acercarte a Jesús.

Él puede hacer que las cosas cambien, él puede y quiere hacerte bien. Depende de tu decisión, nada más. Recuerda esto: Jesucristo es capaz de tomar lo peor de cada uno de nosotros y hacernos instrumentos útiles de su reino.

¡Que tengas un día híper bendecido!

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, Acompañante Terapéutico y Profesor de Música. Casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.