Mala praxis

Escrito el 12/08/2014 - 11:07am Por Diego Carrasco

MALA PRAXIS

“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”. (Santiago 1.22)

¿Qué significa la palabra Praxis? Praxis proviene de un término griego y hace referencia a la práctica. Se trata de un concepto que se utiliza en oposición a la teoría. El término suele usarse para denominar el proceso por el cual una teoría pasa a formar parte de la experiencia vivida.

La praxis aparece como una etapa necesaria en la construcción de conocimiento válido. A diferencia de la teoría, que es desarrollada en las aulas y se focaliza en la abstracción intelectual, la praxis se hace presente cuando dichas ideas son experimentadas en el mundo físico para continuar con una contemplación reflexiva de sus resultados.

Lamentablemente, el mundo está lleno de personas que no practican aquello que han aprendido, y como consecuencia de ello, tenemos pésimos resultados como sociedad.

Sucede en todos los ámbitos, entre los cuales también figura la iglesia. ¿Por qué no avanzo en mi vida? Porque seguramente no hay una aplicación correcta de aquellas cosas que has aprendido. ¿Por qué mi vida espiritual es tan chata? Porque quizá no estés haciendo uso de aquellas cosas que fueron dejadas para el crecimiento espiritual de cada hombre y cada mujer.

A eso se lo denomina Mala Praxis. Recuerda esto. La Mala Praxis se conoce como la mala actuación de una persona (puede ser un profesional, aunque en este caso, hacemos referencia a otro tipo de personas) producto de su negligencia.

En otras palabras, la Mala Praxis tiene su raíz en la negligencia. Por eso, el mensaje de Santiago es: no te engañes, no sirve que te pases la vida oyendo miles y miles de mensajes, si los mismos no son llevados a la acción, sino hay una adecuada aplicación de los mismos, no servirá de nada, no habrá resultados, o al menos aquellos que se buscan.

La Mala Praxis tiene serias consecuencias sobre la salud y vida de aquellos que son mal atendidos. Y eso no solo sucede en el campo de la medicina, también sucede (con mucha frecuencia) en el campo espiritual.

Quiero hablarte en esta ocasión de tres cosas que debemos eliminar o erradicar para no ser juzgados por Mala Praxis.

1) Erradiquemos todo forma de negligencia. La negligencia tiene que ver con “no poner el cuidado, la aplicación y la diligencia debidos en lo que hacemos, en especial en el cumplimiento de una obligación”.

Miremos las características de los negligentes. 1) No son confiables. 2) Nunca terminan lo que empiezan. 3) Viven desperdiciando su tiempo y energías. 4) Son capaces de convertir algo grande en pequeño e insignificante.

Lo más importante a tener en cuenta es que los negligentes no le son útiles a Dios, él no los considera para su tarea. “Siervo inútil “fue la respuesta del Señor ante la negligencia de aquel hombre que había decidido voluntariamente, esconder el talento bajo tierra. Aquí tienes un caso de Mala Praxis.

¿El resultado final? Juicio y condena del siervo negligente. Estoy seguro que tú no quieres eso para tí, pues entonces, practica y aplica correctamente lo que has oído y aprendido.

2) Elimina toda forma de engaño. Engaño es “inducir a alguien a tener por cierto aquello que no lo es, dar a la mentira apariencia de verdad, producir ilusión”.

El engaño más grande de un negligente es que está haciendo lo correcto, y que será recompensado por su proceder. Así pensó el siervo negligente que mencionábamos anteriormente. Su pensamiento equivocado, lleno de engaño lo llevó a tener pésimos resultados en su vida. Desecha toda forma de engaño que pueda haber en tu vida, decide por la verdad aunque cueste.

3) Elimina las excusas. Los resultados se producen cuando actuamos, no cuando hablamos u oímos. Todo hombre y toda mujer que desee ver resultados en su vida deberán deshacerse de excusas, arrancar toda forma de pasividad,… ¡y accionar!

Nada se logra solo por desearlo, ¡si quieres un mejor trabajo sal a buscarlo!, ¡si quieres progresar en lo que haces muévete!, ¡si quieres hallar a tu pareja sal a buscarla, y búscala en el sitio adecuado!, etc. Todo en la vida es acción, nada se consigue estando de brazos cruzados.

Avanzar es cuestión de decisión más acción. No hay otra fórmula. No dejes que la negligencia, el engaño y las excusas te hagan perder lo que Dios ha preparado y pensado para ti. Que el día del juicio final, ni tú ni yo seamos acusados de Mala Praxis.

¡Que tengas un día híper bendecido!

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, Acompañante Terapéutico y Profesor de Música. Casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.