No pongas parches…

Escrito el 02/11/2016 - 12:41pm Por Diego Carrasco

parche

“Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Más el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan”. (San Lucas 5.37 y 38)

La Biblia está llena de historias y relatos más que interesantes, con un sentido de profundidad y a la vez sencillez plena, historias capaces de impactar la vida de niños así como de hombres y mujeres adultos, de jóvenes en etapa de cambios y de ancianos que ya está casi culminando sus días en esta tierra. Lo cierto es que cuando nos exponemos seria y honestamente a ella (la Biblia) podemos descubrir el corazón de Dios en relación al ser humano.

Quiero por medio de este devocional, y tomando como eje el texto citado arriba, enumerar una serie de enseñanzas que nos permitan conocer un poco más a este Dios que tanto nos ama y que tanto bien desea hacernos. ¿Te atreves a acompañarme? Entonces presta atención…

1) Jesús está interesadísimo en derramar algo nuevo para este tiempo, pero debemos saber que no lo hará si el odre (nuestra vida) no está en condiciones. Todos estamos en constante búsqueda de que Dios derrame de sus bendiciones a diario sobre nosotros, pero lo que debemos entender y comprender es que él no lo hará a menos que nuestra vida pueda soportar el peso de lo que Jesús desea derramar, ¿me puedes comprender?

En ciertas ocasiones, he escuchado a muchas personas quejarse por que Dios no les ha concedido lo que ellos esperaban recibir, pero al conversar con ellos acerca del porqué creen ellos que no ha ocurrido, me dicen: “es que no estoy bien”. ¡Pues ahí mismo tienes la respuesta!”, les digo.

Dios no puede echarte encima algo que no podrías soportar, primero ocúpate de que tu vida esté apta para aquello que Dios mismo ha de entregarte. Dios quiere derramar sobre tu vida algo nuevo, algo fresco, pero no lo puede hacer a menos que tu vida esté en condiciones de recibirlo, sin grietas, sin agujeros, etc.

2) Hay que despojarse de lo viejo para que venga lo nuevo. Muchas personas, demasiadas, están más preocupadas por lo que han de dejar atrás que por lo que viene. Lo de ayer puede que haya sido bueno, pero ya pasó, hay que buscar el vino nuevo para este tiempo. No podemos impactar a un mundo que está en constantes cambios, con métodos añejos. ¡Tenemos que abrirnos a lo nuevo de Dios!

Un odre viejo no tiene la fuerza ni la capacidad de aguantar el vino nuevo, por eso es que se debe procurar que el odre sea nuevo también. Mi querido amigo, nuestra vida debe ser una vida que se renueva a diario, que está en una constante búsqueda de la presencia de Dios, para que aquello que Dios quiera derramar sobre nuestra vida no tenga forma de perderse. ¡Renuévate hoy, no dejes pasar más tiempo!

3) No pongas parches. Miremos un momento lo que significa la palabra parche. “Retoque o añadido con que se pretende que mejore una cosa pero que en realidad desdice del elemento principal o desentona del conjunto al que se incorpora, especialmente en una obra artística / Arreglo provisional o solución transitoria con que se pretende mantener o sostener algo antes de una intervención definitiva”.

Observemos algunas cosas respecto a lo que es un parche. Primero, vemos que es un añadido con que se pretende mejorar el elemento o pieza al que se adhiere, pero que desentona del original. ¡Woww! ¡Qué fuerte es esto!

Lo segundo que afirma esta definición, es que, ese parche que se añade al objeto puede ser provisorio o puede ser definitivo. Mi querido amigo, cuando hablamos de nuestra vida debemos entender que no podemos poner parches pensando que sean la solución definitiva, es necesario entender este punto, porque de lo contrario estaremos expuestos a males mayores.

Vivo en una región compuesta de algunas represas hidroeléctricas que generan y abastecen de energía no solo a esta basta región, sino a una parte importante del país también. Hace algunos años atrás, se escuchaba que una de las represas padecía en su estructura una pequeña grieta, a la que al parecer, nunca se ha tratado como corresponde (si ha ocurrido lo desconozco).

También es una zona que está vinculada a ciertos volcanes, lo que frente a cada mínimo temblor, lo primero que nos llevaba a pensar en aquel entonces era: “¡y se revienta la represa!”.

Eso es exactamente lo mismo que ocurre cuando en nuestra vida hay grietas y en lugar de atenderlas inmediatamente, solo atinamos a poner parches. La enseñanza de Jesús al comenzar este texto es clara, no le agregues al vestido viejo partes de uno nuevo, porque ambos quedarán inutilizados.

Hay personas que han puesto parches en sus emociones, en sus relaciones interpersonales, en su vida espiritual, en su economía, etc, en lugar de tratarlo como corresponde. En síntesis: Si quieres recibir lo nuevo de Dios para este tiempo, despójate de lo viejo y renuévate para poder sostener lo que Dios enviará sobre tu vida, y que eso no se termine perdiendo. ¡Dile adiós a los parches!

¡Que tengas un día híper bendecido!

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé “Más ALTO”, Escritor y Conferencista, casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.