Noviazgo 2

Escrito el 19/04/2017 - 5:56pm Por Diego Carrasco

Hace un par de semanas atrás, compartí un devocional titulado «Noviazgo 1», y en esta oportunidad, pretendo continuar con la 2º parte del tema.

Para esta ocasión, usaremos como referencia un pasaje de las Escrituras que es bien conocido. Estoy refiriéndome a San Lucas 11.9, pero no usaremos la versión Reina – Valera, sino la versión Palabra de Dios para Todos. Si eres soltero, presta atención…

«Entonces yo les digo: No se cansen de pedir, y DIOS les dará; sigan buscando, y encontrarán; llamen a la puerta una y otra vez, y se les abrirá». (San Lucas 11.9, PDT)

Una de las cosas que debemos tener presentes si es que deseamos lograr buenos resultados en lo que deseamos alcanzar (no solo en esta área), es que todo debe comenzar en Dios y con Dios. Si yo quiero establecer una buena y saludable relación de pareja, entonces debo saber que no puedo dejar a Dios fuera de este asunto, tan vital e importante para mi futuro.

El texto nos dice así: «No se cansen de pedir, y Dios les dará…» Nos está extendiendo la invitación a que, por medio de la oración, le pidamos a Dios lo que estamos deseando. Dios está interesado en que te vaya bien en este aspecto, pero no lo dejes afuera de esto.

Ora, pide, dile a Dios cuál es tu deseo respecto a este tema. No creas que es algo tonto o insignificante como para contarle a Dios acerca de esto. Pídele sabiduría para saber elegir bien y no equivocarte a la hora de hacerlo. A veces puede que lo primero que te impresione sea lo que ves, pero es necesario ir más allá y verificar si esa persona que a mí me gusta es la que le gusta a Dios para mí.

Recuerda esto: El secreto de todo éxito es el secreto, la vida intima de oración.

No importa si llevas mucho tiempo orando por tu pareja, si nada ha ocurrido aún, sigue, persevera, persiste en oración. Dios responderá a su tiempo. El problema de muchos es que, al no ver respuestas, salen a buscar otras alternativas. Es decir, tal vez llevan pidiendo a Dios por una chica o chico que conocieran en algún encuentro y como no hay indicios de respuestas, empiezan a pedir por otro u otra, según sea el caso.

Déjame decirte que no funciona de esa manera. Ora, pide a Dios por el chico o chica que te interesa, pero sé maduro, no seas un picaflor (modismo argentino que indica que un hombre es mujeriego), no seas una chica que maneja varias opciones a la vez, espera respuestas por SÍ o por NO, ya que Dios siempre nos responde. Si sabes oír a Dios, podrás saber cuando Él te está indicando que avances o no en alguna relación. Escúchalo…

Todo lo que comienza con Dios tiene su sello de bendición asegurado. No lo olvides. Sino oras, pues entonces nada ocurrirá, pero si oras puedo asegurarte, que aunque no conozcas a la otra persona ni tengas idea de dónde puede estar, estarás acercando tu corazón al de ella/él.

«…sigan buscando, y encontrarán;…» Creo que la mayoría de las cosas en las que no nos ha ido bien ha sido por falta de entendimiento acerca de cuál es nuestra responsabilidad en dichos asuntos. Gracias a Dios, desde hace un tiempo a la fecha, muchas cosas han ido cambiando en nuestro medio, se habla mucho más y con más libertad, por ejemplo: de sexualidad y de noviazgo.

Una de las cosas que quiero decirte a través de este devocional, es que hay cosas que tú debes hacer que no hará Dios. Repito: Hay cosas que tú debes que no hará Dios, (por ejemplo: salir a buscar) y hay cosas que no debes hacer tú porque le competen a Dios.

 El segundo paso, además de pedir, es salir a buscar esa pareja. Dios te capacitará para elegir bien y no equivocarte si lo escuchas, pero él no elegirá por ti, será tu elección la que sellará tu futuro y el de la otra persona. Por eso es importantísimo entender el rol de la oración profunda y genuina en este asunto, porque tú no estas buscando un artefacto, que sino sirve luego se puede descartar. Tú estás buscando una persona con la que compartir el resto de tu vida, no estás jugando, o al menos, no debieras hacerlo…

¿Cómo buscar? ¿Dónde buscar? Ya sabes que si te unes a alguien que no tiene tu misma fe, tendrás problemas. Y también debes saber que el yugo desigual no es solo entre cristiano y no cristiano, a veces se da (mucho más de lo que creemos o imaginamos) entre personas que profesan ser cristianos. Por ejemplo: Cuando uno de los dos ama y quiere servir a Dios, y el otro no tiene las más mínimas intenciones de hacerlo, eso es yugo desigual. Esto terminará generando problemas en la pareja, y provocará mucho dolor. Cuando estés frente a la persona justa, la correcta, tendrás paz en tu corazón.

Mi querido amigo, mi querida amiga, ruego a Dios para que puedas atesorar estos simples y sencillos pero no menos importantes consejos de la Palabra, para que te vaya bien y seas prosperado en tu búsqueda. Si tienes alguna duda al respecto, puedes escribirme por privado, y a la brevedad te será respondido. !Te bendigo!

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé “Más ALTO”, Escritor y Conferencista, casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.