Ordenando las prioridades

Escrito el 17/02/2015 - 10:21am Por Diego Carrasco

Prioridades

“Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”. (San Lucas 10.41 y 42)

Para ubicarnos un poco más dentro de esta historia, debemos decir que en esta oportunidad, Jesús estaba recorriendo como solía hacer, algunas aldeas. Al pasar por una de ellas, decidió entrar en casa de una mujer llamada Marta, quien amablemente lo recibió.

Pero inmediatamente algo empezó a ocurrirle a esta mujer. Quizá preocupado por el desorden que había en su casa, quizá pensando en otros detalles, pero lo cierto es que en lugar de atender a su invitado VIP, ¡decide continuar con sus labores del hogar!

¡Qué increíble! Esta amable mujer no pudo entender frente a quien estaba, y dejó pasar una oportunidad única, irrepetible. La otra mujer de la que nos habla esta historia, llamada María, pareciera estar más despierta que Marta, y dejando todo otro tipo de cuestiones de lado, decide sentarse a los pies del Maestro, cosa que molesta e incomoda a su hermana.

Aquí quisiera que viéramos algunas cuestiones que me parecen importantes destacar.

En primer lugar, hay un momento donde seremos visitados por el mismísimo Dios, y es ahí donde debemos olvidarnos de todo lo demás. En ese instante sublime y eterno, esperado, soñado, o quizá impensado por nosotros pero planeado por Dios, todo lo demás debe pasar a un segundo plano, o de lo contrario, lamentaremos más tarde haber elegido otra cosa.

Cuando Jesús viene a tu casa, ten la plena seguridad que cambios se producirán, ¡y no te los puedes perder! Es el mismo Dios quien ha decidido visitar tu casa, no puedes perderte nada de lo que allí acontezca por tener tu mente y corazón en otro lugar.

En segundo lugar, quisiera preguntarte qué puede ser tan importante como para que no puedas ver quien está frente a ti. ¿Problemas familiares? ¿Problemas económicos? ¿Algún problema de salud? ¿Soledad? ¿Depresión? ¿Qué es?

Una palabra de Dios a tu corazón puede modificar años de vivir mal, entonces ¡¿por qué no sentarte a oír lo que tiene para decirte?! Ni siquiera el desorden que pueda haber en tu casa debe ser un motivo de distracciones, porque aún eso es lo que el mismo Jesús hará allí: poner orden en lo que está desordenado.

Mi querido amigo, querida amiga, las preocupaciones nunca lograron ni lograrán lo que sí logrará la ocupación. ¿En qué debes ocuparte? En ordenar las prioridades de tu vida, en darle a Dios el lugar que le corresponde en tu vida y corazón, y no dejar que las preocupaciones turben tu mente y corazón, que las situaciones que puedas estar viviendo no te roben el gozo y la alegría de saber que el Dios del cielo ha decidido visitarte para bendecir tu vida y la de quienes te rodean.

Marta estaba demasiado preocupada en sus actividades diarias, no supo ver que el Maestro estaba allí, y puedo asegurar que, aunque la Biblia no lo narra, debe haber lamentado no haber tenido la misma actitud de su hermana.

María en cambio, eligió sentarse a los pies de Jesús, dispuesta a absorber todo lo que emanara de sus labios y su ser, sabiendo que esa era la oportunidad y entendiendo que tal vez ese momento nunca más se repita.

En este día te animo a que dejes de lado toda preocupación que pueda estar turbándote y que puedas sentarte a los pies del Maestro unos minutos, sin emitir palabra, solo con la intención de oír aquello que Él quiere decirte. Estoy seguro que Dios quiere hablarte en este día, estoy convencido que quiere entrar en tu hogar y bendecirte a ti, a los tuyos, hacer milagros, soltar una palabra que traiga orden a aquello que tal vez esté desordenado, ¡te aseguro que no lo lamentarás!

Solo una cosa es necesaria en este día, ojalá podemos entender cuál es.

¡Que tengas un día híper bendecido!

 

 

 

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.