Regresando al buen camino

Escrito el 20/04/2016 - 10:08pm Por Carlos Hernández Zamora

Regresando al buen caminoEl panorama lucia árido y sombrío. Los intentos eran en vano, por mas que se esforzaban no podían crecer, la empresa iba a la quiebra. La preocupación quitaba el sueño de los empresarios y la desesperación los mantenía en crisis. Los días iban transcurriendo y las soluciones no daban resultado. El cierre era lo mejor, pero uno de los accionistas dijo: _ Volvamos a los métodos antiguos y empecemos otra vez. Pasaron unos cuantos meses y poco a poco la semilla de la prosperidad comenzó a brotar.

Esta breve ilustración la podemos aplicar constantemente a nuestro entorno espiritual, nuestra vida está confrontada con muchas situaciones que no podemos manejar sabiamente, las decisiones que se toman a veces no son las adecuadas y los resultados son negativos. Como cristianos Dios nos ha mandado a poseer la tierra prometida, y los ideales de triunfo son motivaciones que nos catapultan hacia nuevos horizontes, pero también debemos revisar los recursos, todas aquellas competencias que nos facilitan el logro de metas a corto y largo plazo y enmarcarlos dentro de los ambiente que se ajustan a la realidad en que vivimos.  Somos propensos a ser invadidos por muchas doctrinas y pensamientos  que no tienen un fundamento bíblico, como consecuencia de ello, nos convertimos en  presa de las nuevas corrientes filosóficas que se centran en la liberación del hombre, pero una liberación que lo aparta de la visión cristocéntrica.

Al revisar la biografía de los gobernantes de Israel encuentro un común denominador: olvidarse de Dios.  Fueron pocos los que siguieron directrices basados en los parámetros divinos, por lo consiguiente, llevaron a esclavizar la nación hacia el pecado y a una corrupción moral que los mantuvo en una constante rebeldía contra Dios. En todo esto observamos que la misericordia se manifiesta en el marco de la gracia, la paciencia, el amor a la humanidad, la justificación y propiciación, estos son procesos utilizados para redimir al hombre de los malos caminos.

El alejamiento provoca un comportamiento impulsivo, e incita a no acatar los lineamientos divinos. Los caminos son sabios en la propia opinión y la humanidad ha fabricado sus sistemas ideológicos, donde los valores son modificados, de acuerdo a su propia visión de la vida.

«Paraos en los caminos y mirad y  Preguntar por las sendas antiguas cual es el buen camino y andad por él, y hallaréis descanso para nuestras almas». Jeremías 6:16. Este consejo nos remite a la clave precisa para rectificar si nos hemos extraviado del enfoque cristiano. Volver al redil, a los pastos verdes, a llenar nuestra copa de regocijo, son señales de reivindicación espiritual que llevan como objetivo restaurar nuestra vida en todos las áreas.

Muchas veces experimentamos situaciones en las que sentimos que estamos navegando en otros mares, sin embargo, la función de la brújula espiritual nos  indica nuevamente el camino para regresar a Jesús.

En un mundo con bastantes atractivos ,  lo mejor es poner la mira en Dios. El convertirse en una estatua de sal, nos afectará por el resto de nuestros días. Si estamos perdidos como en la parábola del hijo pródigo, lo eficaz es arrepentirse, buscar el buen camino y recordar que los brazos de Jesucristo están siempre esperando nuestra llegada, para ubicarnos nuevamente en el sitial de honor.

Bendiciones.

Acerca del autor
Carlos Hernández Zamora

Educador de generaciones, orientado al estudio de la literatura y lenguas extranjeras. Me agrada escribir cuentos y ensayos. Creo en las capacidades de las personas para salir adelante. Analítico en las problemáticas sociales. Constante en el estudio, pues sé que un pueblo educado es un ente libre de la ignorancia. Aficionado a la tecnología, lector activo y participativo de la Biblia. Bloguero de Onda Exclusiva en la sección de «vida cristiana» y «acción social».