Tiempos Peligrosos

Escrito el 10/03/2015 - 8:32pm Por Diego Carrasco

TIEMPOS PELIGROSOS

“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita”. (2º Timoteo 3. 1 – 5)

La Biblia nos narra con detalles y suma precisión el carácter del hombre por estos días. Y toma mayor relevancia cuando entendemos que la Biblia fue escrita hace miles de años, y sin embargo,… ¡describió al hombre de este tiempo de manera asombrosa e increíble!

Puedo imaginar en este instante a Pablo y Timoteo, juntos, sentados por allí, en algún sitio tranquilo, y casi como quien va escribiendo un guión cinematográfico, el Apóstol va explicándole y advirtiéndole al joven Pastor acerca de cómo debiera responder cuando en su función pastoral, se topase con algún individuo con estas características.

Notemos que Pablo habla de los “postreros días”, pero no se refiere a los días que precederán inmediatamente al fin del mundo, sino que, como bien citábamos anteriormente, hablaba de hombres cuyas vidas estarían signadas por estas características, hombres que vivían por aquel entonces.

Así que esa frase no hace referencia a los días previos a la segunda venida de Cristo y el fin del mundo, sino más bien a esta era en la que vivimos ahora, iniciada con la primera venida de Cristo, y que concluirá con su segunda venida. En estos últimos 2000 años hemos estado viviendo en esos postreros días de los que Pablo habla aquí.

Ahora bien, miremos como va describiendo Pablo lo que acontecerá en “esos postreros días”. Dice el Apóstol: “…vendrán tiempos peligrosos”. Podemos preguntarnos algunas cosas, pero enseguida viene la respuesta de boca del mismo Pablo: “…porque habrá hombres…”.

O sea, Pablo nos dice que los tiempos peligrosos vendrán por causa de hombres, son los hombres los que harán que esos tiempos peligrosos se hagan presentes. ¿Será cualquier hombre? ¿Cómo podemos identificarlos? Pues bien, sigue diciendo el gran hombre de Dios que estos hombres serán “amadores de sí mismos”, es decir, son personas solo piensan en aquello que les agrada, piensan solo en su comodidad y en su placer, y al ser amadores de sí mismos, también aman el dinero, transformándose en avaros.

Sigue diciendo el texto: “… vanagloriosos, soberbios, blasfemos…”, personas que con sus palabras y actitudes intentan “ridiculizar” a Dios y los hombres que profesan una verdadera piedad.

Sigue haciendo mención de otras características más: “…desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural”, nos habla de hombres que carecen de sumisión como para respetar las autoridades, capaces de cometer todo tipo de situaciones de delitos y quitar la vida a quien se interponga.

“Implacables, calumniadores, intemperantes”, en otras palabras, son hombres sin inhibiciones, totalmente carentes de dominio propio, incapaces de poner freno de algún tipo a sus propios estímulos o impulsos. ¿Fuerte no? Seguimos un poco más…

Dice el texto que son: “crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos”, es decir, menciona a quienes con rapidez corren hacia el mal, “infatuados” son aquellos que están seguros y convencidos de su opinión, que no aceptan que alguien les de un punto de vista diferente, o los contradiga. Y sigue mencionando: “amadores de los deleites más que de Dios”.

Ahora bien, siempre tenemos como cristianos, la tendencia a mirar hacia afuera y pensar que esto ocurre con gente que nada tiene que ver con Dios. Sin embargo, lo más terrible es que esta gente también las encontraremos dentro de las iglesias, profesando por supuesto, ser fervientes creyentes. El Apóstol dice que estos “tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”. Todas estas cosas que venimos mencionando son las que debemos esperar ver en los hombres que habitarán el mundo en los próximos años. Así serán las cosas, e irán cada vez peor,… ¡hasta que finalmente nuestro Señor Jesucristo vuelva!

¿Y cuáles son algunas de las bendiciones que Dios dará a su pueblo en medio de estos tiempos peligrosos?

1) Estos tiempos peligrosos nos ayudan a recordar quién es Nuestro Dios y a confiar en su cuidado y protección.

2) En estos tiempos peligrosos tendremos la oportunidad de ordenar aquellos valores que nos distinguirán como personas de bien.

3) Estos tiempos nos moverán a ver nuestra fragilidad y la dependencia que necesitamos tener de Dios.

Mi querido amigo, podríamos mencionar muchas bendiciones más, pero la idea es que podamos entender que son tiempos complicados, y que lo que necesitamos, hoy más que nunca, lo encontraremos si podemos mirar hacia arriba y encontrar a Aquel que dijo: “En el mundo tendrán aflicción, pero confíen, yo he vencido al mundo”.

¡Que tengas un día híper bendecido!

 

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé “Más ALTO”, Escritor y Conferencista, casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.