Un Día por una Vida de Amor

Escrito el 14/02/2018 - 7:07am Por Diego Carrasco

CORAZONES

“El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor”. (1º Juan 4.8)

¡Que lindo y bello el poder sentirse amado! ¡Que hermoso es cuando podemos amar a alguien y sentirnos correspondidos por ese alguien! La vida toma otro color cuando podemos manifestar que amamos a alguien, y lo hacemos sin tapujos, sin miedos, sin vergüenzas, porque estamos rebosantes de amor.

Hemos encontrado a alguien que nos ha cambiado la vida, que nos revolucionado por dentro, y todos nuestros sentidos son “alterados” por causa de esa persona que se ha convertido en el centro de nuestra atención.

Cuando estudiamos la Biblia, ella nos cuenta, sostiene y afirma (de tapa a tapa), tal como lo vemos en el texto citado arriba, que Dios es amor. Tan simple, tan profundo y a la vez tan poderoso…

La Biblia nos enseña que Dios ES, no dice que Dios puede llegar a ser, o que en algún momento será tal cosa, afirma que Dios ES…

Mis queridos amigos, cuando comprendemos la magnitud de esta afirmación es que podemos comprender también la realidad del porqué hoy nosotros podemos expresar y demostrar amor. Somos frutos del amor de Dios que ha sido derramado en nuestros corazones, y por esa misma razón es que nosotros hoy, estamos en condiciones de amar a otros también.

Somos el resultado del amor, y por ello, expresamos amor. Quien no ama es aquel no ha conocido a Dios aún, porque Dios es amor, y si Dios está en tu corazón tú no puedes no amar. La vida sin amor es una pesada carga, se torna algo oscuro donde no hay lugar para el deleite, amar a otra persona es la muestra más cabal de que has sido sellado con el profundo y gran amor de Dios.

Por estos días, estamos “celebrando” San Valentín, y aunque alguien pueda decirme por allí que los cristianos no celebramos San Valentín, yo quisiera tomarme unos segundos para explicarte que en realidad, como cristianos no debemos perder de vista la excelente oportunidad de volver a demostrar amor.

Amo a mi esposa profundamente en todos los sentidos que alguien pueda amar a otra persona, y simple y sencillamente el Día de los Enamorados sirve como una nueva oportunidad para poder manifestar abiertamente, públicamente al mundo, mi amor hacia ella. No celebro San Valentín, pero aprovecho esa fecha, entre otras, para recordarle que mi amor por ella es y será por siempre… ¡nada más!

No podemos tener una mentalidad tan embotada, tan cerrada, y creer que porque alguien “celebra” este día se ha tornado devoto de San Valentín, se apartó de la Fe, es un hereje, etc, entre otras tantas tonterías que aparecerán a lo largo de este día, por ejemplo, en las redes sociales.

Permítete hoy abrir tu mente y disfrutar de dar y recibir expresiones de amor, porque Dios ES amor, y quien no ama es alguien que simple y sencillamente, no ha conocido a Dios. Te invito a cambiar un día por toda una vida de amor, es decir, no solo expreses hoy amor a los que te rodean, sino que durante toda tu vida seas una manifestación viva del amor de Dios hacia otros.

Este día nos da la “posibilidad” de hacer una pausa, un stop en nuestra agenda diaria y recordar que, en primer lugar somos amados por Dios, que podemos amar a otros gracias a que el amor del cielo inundó nuestras vidas, y que por ello nuestra vida ha sido revolucionada. Pero no por ello es que nos volveremos devotos de San Valentín, ¡nada más alejado de la realidad que eso!

Mi querido amigo, mi querida amiga, no permitas que tanta tontería que anda dando vueltas por ahí te quite, te anule, te imposibilite de disfrutar un día como este y tantos otros, y sobre todo de expresarle a quienes amas lo que sientes hacia ellos, sea tu novio/a, tu cónyuge, tu amigo/a, etc.

Quien halla sido San Valentín y lo que haya ocurrido con él en nada modifica mi amor, devoción y gratitud hacia mi Señor y Salvador, y tampoco creo que mi amado Maestro se incomode por el solo hecho de celebrar el amor, porque es justamente eso. No celebramos a San Valentín, celebramos el AMOR, y ¡oh casualidad!, Dios ES AMOR.

Quien intente convencerte de otra cosa, es alguien que necesita esos argumentos para sentirse más “espiritual” o más “cercano” al corazón de Dios. Son como fariseos en muchos casos, disfrazados de algo que no quieren disfrazarse pero que necesitan para obtener la aprobación de otros. Los que se molestan porque se celebra este día son los mismos que argumentarán que en Navidad no se ponen arbolitos porque eso tiene que ver con una fiesta pagana y demás..

Quisiera que entiendas el espíritu con el que escribo estas líneas. No podemos pasarnos la vida aquí en la tierra censurando todo y a todos solo porque a nosotros nos parece, por este motivo u otro. Es tiempo de cambiar la manera de pensar…

Hoy es una buena oportunidad de expresar amor a los que amas, ¡hazlo sin temor! Llámalos, diles cuán importantes son para ti, hazles algún regalo si puedes, celebra y expresa el amor que sientes. A continuación, quisiera regalarte un fragmento de un poema que escribí para mi esposa. Puedes usarlo tranquilo si lo necesitas, prometo no cobrarte por derechos de autor. Te bendigo, y… ¡Feliz Día de San Val…, de los Enamorados!

 

“Ella es, la que despierta mil sensaciones,

La que genera estas pulsaciones.

Ella es, más que el sol en su esplendor,

Más que todo alrededor.

Ella es, mi mejor regalo, mi mayor tesoro,

La que con sus encantos puede lograr de mí todo.

No me digan que no, que no existe la perfección,

Si cuando la miro puedo ver en ella la imagen de Dios.

Ella es…”

 

 

 

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, Acompañante Terapéutico y Profesor de Música. Casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.