Vidas Altamente Productivas

Escrito el 01/08/2018 - 9:07am Por Diego Carrasco

VAP

En esta oportunidad, quisiera hablarte de tres aspectos que, a mi criterio, son importantes para experimentar y desarrollar vidas altamente productivas, tal como menciona el título de esta reflexión. Acompáñame a conocerlos, por favor… 1) Propósito. 2) Permanencia. 3) Proceso.

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé más fruto todavía”. (Juan 15.1 y 2, NVI)

Como buen Maestro, Jesús se encargó siempre de usar figuras fáciles de identificar para la gente, lo cotidiano era una máxima en sus mensajes, no podía faltar a la hora de su exposición la simpleza y la sencillez, algo que considero debemos recuperar a la hora de exponer el mensaje de la cruz, de la gracia, del amor de Dios manifestado en Cristo, etc.

Hemos complicado muchísimo el poderoso mensaje de salvación, hemos buscado impresionar a las personas con nuestra oratoria y demás, olvidándonos de simplificar aquello que el gran Maestro dijo, buscando alcanzar el entendimiento y la comprensión de quienes nos escuchan. Debemos modificar rápidamente este asunto…

Lo cierto es que Jesús apela a una figura conocida para empezar a hablar de que es aquello que él espera de sus discípulos. Hay allí una palabrita semi-escondida y que hemos de mencionarla a continuación: Fruto.

Notemos que Jesús hace mención de esta palabra, 3 veces en dos versículos, razón por la que podemos decir entonces que es muy importante. Fruto me habla de Productividad, de Logros, de Resultados. Y aquí es donde entra la primera palabrita de las tres que mencioné al comienzo…

1) Propósito. “Es la firme determinación de alcanzar algún objetivo”. Así se define Propósito. Cuando Dios nos creó, lo hizo con un propósito, es decir, con la firme determinación de alcanzar algún objetivo por medio de nuestra vida. Tú y yo debemos comprender que no vinimos a este mundo porque sí nomas, vinimos por causa de un propósito divino, elaborado y diseñado perfectamente en los cielos.

Y ese propósito es lo que le da sentido a nuestra existencia, todo lo que hacemos debiera estar regido por ese propósito. Fruto es el resultado de haber entendido nuestro propósito, es decir, cuando la vida de una persona se vuelve improductiva, es porque algún eslabón se ha perdido en el camino.

Miremos un momento este texto bíblico de Génesis 1. 26 al 28. (NVI) – y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo». 27 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, 28     y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo”.

Ya desde el comienzo de la historia, Dios revela cual era la intención de su corazón acerca del hombre, y vemos nuevamente que se menciona la palabra Fructífero. Mi querido amigo, Dios quiere, espera, desea, anhela fervientemente que tu vida sea una vida altamente productiva, si eso no está sucediendo, si ha dejado de ser fructífera, ha dejado de dar fruto, es porque probablemente el eslabón que se haya perdido sea el de la Permanencia.

2) Permanencia. Jesús cita varias veces, a lo largo de este capítulo, la palabra Permaneced. Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí. Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada”. (vs. 4,5)

Permanencia tiene que ver con Perseverancia, con Continuidad. Creo firmemente, que la dificultad más grande que provoca la Improductividad es la falta de Permanencia, de Perseverancia. Un alto porcentaje de cristianos son demasiado inconstantes, no conocen el valor de la Permanencia o Perseverancia, abandonan muy rápidamente todo lo que empiezan, no saben darle continuidad a lo que han iniciado, y allí es que por lógica, los resultados serán negativos.

¿Perseverancia en qué? En la búsqueda de Dios, en la lectura de la Palabra, en la comunión unos con otros, en la continuidad de aquellas cosas que nos hacen bien, etc.

Los verás motivados a comenzar algo que creen vital, pero a la menor dificultad dejarán a un costado el objetivo, y se irán por otra puerta. ¿Resultado final? Carreras que nunca culminarán, Graduaciones que nunca sucederán, Proyectos que nunca serán realidad, Relaciones que nunca prosperarán, Ministerios que nunca crecerán y/o morirán al mismo instante en que la primera dificultad aparezca, etc.

Soy testigo, debido a mi función como líder, del constante y lamentable abandono que muchos realizan de sus proyectos, de sus compromisos asumidos, y por ende, de sus mayores frustraciones. Mi querido amigo, nadie puede lograr nada en esta vida si no logra permanecer, perseverar en lo que ha comenzado, ¡nadie! Has el compromiso de no abandonar, aunque el mundo se venga abajo, aunque te quedes indefectiblemente solo, sigue adelante, continúa, solo así verás los frutos.

3) Proceso. “Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé más fruto todavía. Ustedes ya están limpios por la palabra que les he comunicado”. (vs.2,3, NVI)

Como un último pensamiento, quisiera hablar del Proceso que debe ocurrir en nuestra vida. Nada sucede de la noche a la mañana, hay un tiempo desde que una semilla es plantada hasta que finalmente se ve el fruto. Jesús dijo que, quien no da fruto será cortado, señal clara de que al Señor le molesta la falta de productividad, pero también afirmó que quien lleve fruto será podado para que pueda producir mucho más. Mi amigo, si quieres vivir una vida altamente productiva para el reino de los cielos, no puedes escapar o evitar el proceso de transformación que ha de ocurrir en tu interior y que se manifestará luego en resultados claros, profundos, visibles.

No te resistas al proceso, es la única manera de crecer y de vivir una vida digna de aquel que nos llamó. El Maestro fue muy claro y muy contundente: “…separados de mí, nada pueden hacer…” Permanece al lado de aquel que puede hacer de tu vida una vida altamente productiva. Recuerda que el Padre es glorificado cuando eso ocurre… Te bendigo!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, Acompañante Terapéutico, Profesor de Música y Defensor de la Vida. Casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.