Eres Hijo, Eres Hija

Escrito el 29/03/2017 - 7:13pm Por Diego Carrasco

Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. (San Mateo 3:17)

En esta oportunidad quisiera reflexionar acerca de lo que, humildemente considero son los dos aspectos más importantes en la vida de cualquier persona, y justamente los menos practicados, aun dentro de la Iglesia de Cristo.

Presta atención a lo que deseo transmitirte en esta ocasión. Jesús acaba de ser bautizado por Juan, y en medio de ese acontecimiento, Dios Padre entra en escena y dice, con orgullo (permítaseme la expresión): “¡Bien Jesús!”, y siendo consciente de los testigos que allí estaba, continuó diciendo: “¡Este es mi Hijo amado. Mi alma tiene placer en Él!”. ¡Wow!

Hay dos cosas que ocurren cuando los hijos se sienten amados por sus padres, y que generan una profunda seguridad en el corazón de los hijos cuando los padres cumplen con ellas: 1) Aprobación. 2) Afirmación.

Aprobación es: “Mostrar satisfacción o conformidad por algo que se realiza”.

Afirmación es: “Expresión para indicar que algo es verdad”.

Dios Padre estaba mostrando su satisfacción con el proceder de su Hijo, y además, al decir que era su Hijo Amado, estaba manifestando verbalmente lo que su corazón sentía verdaderamente.

“Este es mi hijo amado”, pregunto a los papás: ¿Cuándo fue la última vez que públicamente manifestaste tu amor hacia tu hijo, y no tu reproche? Interesante no? Padres que solo remarcan lo negativo de sus hijos difícilmente puedan formar Hijos o Hijas sanas emocional y espiritualmente. Papá, ¿Cuándo fue la ultima vez que aprobaste y felicitaste a tu hijo por algo bueno que realizó? Mamá, ¿puedes recordar la ultima vez que aprobaste a tu hija y la felicitaste públicamente por algo que haya hecho bien? Papá, Mamá, ¿Cuándo fue la última vez que abrazaste a tu hijo o hija, lo acariciaste y al oído le hablaste con ternura, manifestándole tus sentimientos más profundos hacia él o ella? Mmm…

Hijos que solo han recibido de parte de sus padres palabras que los han lastimado, los han marcado de manera negativa, han lacerado sus almas con palabras llenas de veneno, dejando en ellos huellas de dolor que en algún momento saldrán a la luz. ¿Te has puesto a pensar por que tu hijo actúa así? ¿Te has detenido unos instantes a revisar el porque de la conducta actual de tu hija? ¿No será que nunca han recibido palabras de estímulo de tu parte? Si sientes que Dios está hablándote, pide perdón a Dios y arregla la situación con tu hijo o hija, nunca es tarde y aún es posible que las cosas sean diferentes.

Por alguna extraña razón, el ser humano tiene la tendencia a remarcar, a resaltar más los errores y aspectos negativos de otros que lo bueno y positivo que hayan hecho. Después nos preguntamos porqué las cosas no funcionan, o porqué estamos solos…

Jesús, siendo quien era, necesitó de la manifestación de amor pública de su Padre. ¡Tremendo! Y no fue la única vez. Mira conmigo por favor lo que dice San Juan 5.20.

 “Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis”.

Estas son palabras de Jesús, donde nos dice el tipo de relación que mantenía con su Padre, y él nos dice sentirse amado por el Padre, ¡Wow! ¿Adónde quiero ir? En primer lugar, apunto a decirte que nunca podrás tener una correcta relación con el Padre Dios sino te sientes amado/amada por él, ¡imposible! Y parte de ello, depende en gran manera del vínculo que hayas establecido con tus progenitores.

Si tus padres biológicos fueron personas que al mínimo error te castigaban, pensarás que Dios el Padre Celestial hará lo mismo cuando te equivoques, si tus padres biológicos te abandonaron proyectarás eso mismo hacia Dios el Padre Celestial, y aún cuando él ha prometido no abandonarte jamás pondrás en duda una y otra vez esa verdad. Podría darte muchísimos ejemplos más, pero quiero que entiendas esto.

Por asociación, todo lo que hayas vivido con tus padres biológicos es lo que proyectarás al Padre Celestial, por eso es importante que sanes tu corazón en primer lugar, de toda experiencia negativa con tu padres y comprendas que Dios es tu Padre Celestial, que te ama de manera incondicional, y que siempre, siempre, siempre serás recibido por esos brazos tiernos y cálidos de amor que solo él posee.

Recuerda esto: Dios no te ama menos cuando haces algo mal, ni te ama más cuando haces algo bien, él te ama porque esa es su esencia y porque tú eres su hijo, hija. Eres hijo de Dios, eres hija de Dios, él te ama, y no habrá nada que pueda hacer que Dios cambie de parecer respecto de ti. Él te ama más allá de tu error pasado, presente o futuro, él te ama y desea que entiendas que tiene planes buenos para tu vida.

Dios trae en esta oportunidad palabras de Aprobación y Afirmación hacia tu vida. ¿Estás en error? ¿Estás en pecado? ¿Reconoces que estás fallándole a Dios? Pídele perdón, y vuelve a su lado, aún estás a tiempo, hay lugar en la casa de Papá, él te espera para poder intimar contigo y contarte acerca de sus planes para ti.

Dios trae esta palabra hoy para sanar tu vida íntegra, es posible un nuevo comienzo. ¡Te bendigo!

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.