Luchando contra la pornografía

Escrito el 19/01/2018 - 9:58pm Por Carlos Hernández Zamora

 El calor y el tedio invadían su mente, trató de pasar el tiempo mediante la lectura, pero no lo logró. Subió a la azotea, el viento soplaba levemente, contempló el panorama y observó un esbelto cuerpo de una mujer que se bañaba, seducido por la imagen, se quedó atrapado y en silencio. Bastaron unos segundos para estar imaginando toda clase de situaciones impuras. Estos acontecimientos son los que se encadenan con la tentación que no pudo vencer el rey David. 2ª Samuel 11:2« Y al atardecer David se levantó de su lecho y se paseaba por el terrado de la casa del rey, y desde el terrado vio a una mujer que se estaba bañando; y la mujer era de aspecto muy hermoso.»

Examinemos algunas situaciones que generaron los pensamientos lujuriosos de David.

 En primer lugar estaba desocupado.   La inactividad y el ocio es una puerta abierta para buscar entretenimientos atractivos. La mente es invadida por estímulos subliminales que transmiten una curiosidad por explorar linderos prohibidos, es así como la pornografía hace su presencia como un entretenimiento inmediato. Hoy aparece de manera pública en los medios de comunicación y debido al avance tecnológico, el internet ha presentado una puerta rápida que está alcance de todas las edades.

David estaba aburrido y se había descuidado, debió estar en la batalla, en la lucha por conquistar otras tierras para el pueblo de Judá, sin embargo, todo era lo contrario, no pudo ganar una lucha donde su deseo carnal lo hacían prisionero.

La otra situación, colateral, puede ser la costumbre de esa mujer que a esa hora, se daba un baño, y sin ningún tipo de pudor, conquistó la expectación de un rey.

La pornografía se presenta con bastantes atractivos a través de películas, videos musicales, chistes con doble sentido y la forma de vestir.

            Ante esta situación como cristianos en un mundo que nos ataca de diferentes formas, lo correcto sería fortalecer espiritualmente nuestro pensamiento y llenarlos de buenos mensajes, así como ejercer un control en los materiales teleauditivos que se presentan todos los días, aunque sea una tarea difícil porque en los comerciales la figura de la mujer se presenta como un factor de atracción.

El lema de Daniel era no contaminarse, estaba en un reino donde podía imitar la conducta desordenada de los representantes del gobierno, pero decidió pedir la fortaleza de Dios. La lucha de Josué cuando la mujer de Potifar trató de cautivarlo, pero que no dio el resultado planeado, porque prefirió huir sin ropa, antes de perder su buen testimonio.

Como lo expresa Martin Lutero: «No podemos evitar que los pájaros hagan nidos, pero si podemos evitar que hagan nido en nuestra cabeza». La actitud de mantenerse en constante comunión con Dios, demuestra el nivel de consagración que tenemos para hacerle frente a esta atracción. Romanos 12:2 « No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta»

Una de las claves para luchar contra la pornografía, es sanear nuestra mente tanto espiritual como secular. Examinar que fuga de estímulos externos están invadiendo nuestra mente y corazón, por los que debemos dedicar una buena dosis del tiempo en la oración y la lectura. Mantener un sistema de vigilancia y orientación especialmente para proteger a los niños de todo tipo de asechanzas y amenazas que pueden atraparlos en las garras de la explotación sexual.

Salmos 119:9-10« ¿Cómo puede el joven guardar puro su camino? Guardando tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; no dejes que me desvíe de tus mandamientos.» Este versículo que se refiere a los jóvenes pero que tiene una aplicación para todos, nos invita a profundizar en la lectura. El Salmo 1, nos presenta el ideal de una persona que se ha mantenido en lucha pero que ha llegado a un nivel de madurez aceptable. La declaración de un varón, que ha superado la tentación y que se mantiene en constante consagración hacia Dios, «no estuvo en consejo de malos, no se sentó en silla de escarnecedores, etc. La conducta de este varón era una clara defensa contra todos los ataques pasionales.  

Una vida de actividades balanceadas, excursiones, la lectura de la Biblia, la oración, las conversaciones sanas, la escogencia de los mejores programas de tv, la práctica de disciplinas deportivas son algunos recursos que podemos utilizar para no caer en la trampa de la pornografía.

Por último meditar constantemente en la palabra transformadora de Dios, pues nos mantendrá alejados de todo tipo de tentación Filipenses 4:08  «  Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad.»

Bendiciones. ¡Sé un vencedor!

 

Acerca del autor
Carlos Hernández Zamora

Educador de generaciones, orientado al estudio de la literatura y lenguas extranjeras. Me agrada escribir cuentos y ensayos. Creo en las capacidades de las personas para salir adelante. Analítico en las problemáticas sociales. Constante en el estudio, pues sé que un pueblo educado es un ente libre de la ignorancia. Aficionado a la tecnología, lector activo y participativo de la Biblia. Bloguero de Onda Exclusiva en la sección de «vida cristiana» y «acción social».