No es hora de callar

Escrito el 08/04/2014 - 8:44pm Por Diego Carrasco

NO ES HORA DE CALLAR

“…y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”. (Hechos 1.8b)

La ascensión del Señor Jesucristo a los cielos estaba a punto de consumarse, frente a la atenta mirada de sus discípulos/apóstoles. Durante 40 días y después de haber resucitado, estuvo mostrando las evidencias, las pruebas que denunciaban que este era el mismo Jesús que había sido arrestado, golpeado, azotado, maltratado y crucificado, y que ahora estaba vivo, había resucitado!

Pero antes de despedirse, hay algo más que Jesús desea transmitirle a los suyos, hay un último mensaje. ´Amados míos, tengo que decirles lo siguiente. Yo me voy, pero viene alguien que será su Ayudador, su Consolador, y quien los revestirá de poder para lo que les voy a pedir. Viene el Espíritu Santo y les dará el poder y el valor que necesitarán para ser mis testigos en todo lugar, por donde quiera que vayan. Sí, ustedes serán mis testigos´.

Sin entender mucho lo que estaba sucediendo y lo que acababan de oír, los discípulos/apóstoles ven como su Amado Señor asciende a los cielos, quizá con un dejo de nostalgia y recordando aquellos momentos que habían compartido. En ese instante, dos varones vestidos de blanco, irrumpen en la escena y les preguntan: ´ ¿Por qué miran hacia el cielo? Este mismo Jesús que ha ascendido al cielo, así también volverá como ustedes han visto´. Tremenda promesa que daba aliento y esperanza a estos hombres,…y nos da aliento y esperanza hoy a nosotros. Aunque el mundo no lo crea o no entienda, el mismo Jesús que ascendió a los cielos, pronto, pronto, regresará por los suyos, por tí y por mí. Sí, el volverá…!

¿Y mientras tanto qué? Hay una tarea que se nos encomendó y que debemos cumplir, aunque no hayamos estado presentes al momento de su emisión: SER TESTIGOS.

Un testigo, según el Diccionario de la lengua española, es: ´Alguien que ha presenciado algo y da testimonio de ello. / Cosa por la cual es posible confirmar o inferir la verdad de un hecho´.

En otras palabras, lo que Jesús les está diciendo es: `Vayan y cuenten a otros lo que han visto y oído acerca de mí. Díganle a la gente que estoy vivo, que resucite al tercer día, que vencí a la muerte, y que todo aquel que crea en mí, tendrá vida eterna´.

Esa es la tarea que debían llevar a cabo los discípulos/ apóstoles desde ese día en adelante. La venida del Espíritu Santo también se produjo luego de un tiempo, y con él, el poder necesario para realizar la labor con eficacia y efectividad.

Pedro y Juan se dirigen al templo a orar, y en el camino encuentran a un hombre cojo de nacimiento. Por una palabra de Pedro, el milagro ocurre, el cojo ya no es cojo, ahora camina bien, y a Pedro y Juan los encarcelan por este hecho.

Los intimidan y los amenazan para que no hables más de Jesús, pero ellos hacen una declaración que demuestra que no solo habían entendido el mensaje sino que además, estaban dispuestos a ir hasta donde sea por su causa.

`…porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído´. (Hechos 4.20) A pesar de las dificultades, la tarea o el encargo de Jesús se realizaba, la tarea de ser testigos se estaba cumpliendo.

Ahora, ¿Qué de tí y de mí? Pues bien, la orden sigue siendo la misma, el pedido no ha cambiado. `Vé y cuenta, vé y dile a otros lo que hice por ellos, sé mi testigo´, son las palabras de Jesús a nosotros hoy. ¿Puedes oír su voz?

Los discípulos/ apóstoles aprobaron, los acusadores no pudieron acallar sus voces ni tampoco negar lo sucedido, tampoco tenían motivos para que Pedro y Juan permanezcan presos, entonces los liberaron. Recuerda esto: Las evidencias divinas siempre serán más fuertes que los argumentos humanos.

Los discípulos/ apóstoles aprobaron la lección, ahora nos toca a nosotros. Mientras esperamos su regreso, seamos sus testigos. No es hora de callar. Que tengas un día híper bendecido!

Acerca del autor
Diego Carrasco

Hola, soy Diego Carrasco, vivo en la ciudad de General Roca, Provincia de Río Negro, sur de la Republica Argentina. Pastor de Comunidad de Fé "Más ALTO", Escritor y Conferencista, Acompañante Terapéutico, Profesor de Música y Defensor de la Vida. Casado con Paula y padre de Tomás, Matías, Julieta y Paloma, mis ángeles. Busco constantemente ser una fuente de inspiración para otros.